follow me
Montañismo y Exploración
Alta montaña en Ecuador
29 septiembre 2007

Dos montañistas hacen un viaje de pocos días a Ecuador con el fin de escalar montañas, pero se encuentran con que los fines de semana las agencias no trabajan, así que sus planes cambian y realizan intentos al Cotopaxi y al Antisana.







  • SumoMe

Nuestro grupo es de dos: Martín y yo, Carlos. Nuestra experiencia en conjunto se remonta a caminatas y visitas a las montañas desde hace dos años. Basta una llamada el viernes en la noche para acordar cual será la siguiente salida. Las nuestras se caracterizan porque cada quien camina a su paso y porque las pláticas son muy amenas. Siempre hay algún tema de que hablar o igual acordarnos de alguna experiencia y reírnos. Creo que hemos nos hemos acomodado muy bien como compañeros en la montaña.





Decidimos intentar primero el Antisana, movernos después hacia el Cotopaxi y después intentar otras montañas. Pero habíamos pasado por alto un pequeño detalle: en Ecuador la mayoría de las empresas de turismo alternativo cierran los fines de semana.


El plan cambió y se reducía a llegar el sábado al refugio José Ribas, el domingo realizar algunas prácticas sobre hielo y posiblemente escalada en hielo, el lunes en la madrugada intentar el ascenso al Cotopaxi. Después iríamos al Antisana. El sábado Martín llegó en treinta y cinco minutos al refugio y yo veinte minutos más tarde. El grupo con el que iniciamos el ascenso llegó al albergue dos horas después que yo.


Cotopaxi


Alrededor de la medianoche se levantaron todos montañistas para realizar el intento al Cotopaxi. Nosotros habíamos acordado levantarnos hasta las cinco de la mañana e intentaríamos subir al glaciar a escalar en hielo para poder tener una mejor aclimatación.





Cerca de la una de la mañana los fantasmas invadieron mi cabeza y finalmente alrededor de las cinco desperté a mi compañero y le compartí mis pensamientos. Desilusión, enojo, apoyo, un sin fin de emociones se mezclaron en el José Ribas. Nos levantamos y equipamos como en cámara lenta.


Bordeamos la ruta normal, al lado derecho del albergue, mirando desde el estacionamiento. Es una vereda de aproximadamente un kilómetro hasta el glaciar.  En el camino empezamos a encontrar a los montañistas que habían iniciado el ascenso a las doce y media. A las dos de la mañana había iniciado una nevada que duraría hasta las dos de la tarde. Doce horas de nevada, algo a lo que no estaba acostumbrado.


Páginas: 1 2 3 4



 



Suscríbete al Boletín

Google + Facebook Twitter RSS

 

Montañismo y Exploración © 1998-2024. Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con SIPER
Diseño por DaSoluciones.com©