follow me
Montañismo y Exploración
San Felipe, Yucatán
26 abril 2002

San Felipe es el pueblo más bonito que hemos conocido hasta ahora, incluido Holbox. Claro que no tiene sus playas ni sus atractivos turísticos, pero ver que la gente anda en sus bicicletas, se bajan de ellas y entran a comprar algo a alguna tienda sin cuidarse de que se las vayan a robar, o que la gente deje las puertas de sus casas abiertas de par en par aunque no haya alguien que las cuide, eso es muy importante.







  • SumoMe

Día de navegación 7: Viernes 26 de abril, 2002


Después de varios kilómetros, me detuve bajo una lona que había sido usada en una competencia. Ahí esperé a Alex, que llegó después. Era la entrada al pueblo Río Lagartos, el inicio de una laguna por donde podríamos avanzar con la misma velocidad en cuanto a viento pero en agua somera. Con la experiencia adquirida en lagunas, decidimos seguir por el mar, pues con la poca profundidad los remos no entrarían bien. Remar así sería muy lento. Alguien nos dijo que los flamingos sólo estaban en la Ría en julio, cuando están con sus polluelos y que mientras tanto están en Celestún.


Quizá fue el pretexto para no navegar por la laguna (que no queríamos) pero el caso es que nos fuimos por mar y lle-gamos a San Felipe por un canal que no aparece en el mapa. La lagu-na es baja, como temíamos, y de un agua tan clara que es increíble creer. El calor fue tan fuerte hoy que tuve que abrir la cubrebañera y dejarla abierta mientras remaba. Fue la primera vez y aunque sé que me quemaba las piernas y los pies, me sentía mejor que dentro del sauna.


San Felipe es el pueblo más bonito que hemos conocido hasta ahora, incluido Holbox. Claro que no tiene sus playas ni sus atractivos turísticos, pero ver que la gente anda en sus bicicletas, se bajan de ellas y entran a comprar algo a alguna tienda sin cuidarse de que se las vayan a robar, o que la gente deje las puertas de sus casas abiertas de par en par aunque no haya alguien que las cuide, eso es muy importante. La gente es sencillamente feliz solo por eso. Incluso los pescadores se percibían más amables, más sinceros, con un lazo entre ellos más nítido.




















Las casas son en su gran mayoría de madera y un techo de asbesto color rojo y ninguna es blanca, sino verde o azul o cualquier otro color claro. Y por doquier hay un logotipo de un pez ataviado con escoba y un basurero que dice: "Hagamos de San Felipe el municipio más limpio de Yucatán". No conocemos todo Yucatán, pero lo que hemos visto de pueblos costeros, es realmente el mejor.


Así, caminar por San Felipe se convertía en un gran logro: descubrir las sonrisas de los niños o sus miradas de interrogación, platicar con las personas que se atreven a platicar de lo que hacemos, o comer unas tortas enormes y sabrosas de sólo ocho pesos. Por la noche, no sabíamos donde dormir porque aunque ya teníamos el kiosco apartado oficialmente con las autoridades, se nos olvidó que era viernes y que este día el pueblo pasea por el malecón y cena algo precisamente en el kiosco. Hoy, día de luna llena. Terminamos durmiendo en la casa del velador de la cooperativa pesquera. Yo me tendí en la hamaca y Alex en su colchón pero la abundancia de mosquitos lo hizo huir al interior del único cuarto y ahí pasó una noche muy sofocante.







Páginas: 1 2 3 4



 



Suscríbete al Boletín

Google + Facebook Twitter RSS

 

Montañismo y Exploración © 1998-2024. Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con SIPER
Diseño por DaSoluciones.com©