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Montañismo y Exploración
Otra nueva ruta en Patagonia: Repuesto
14 enero 2011

En Patagonia no todo es el Fitz Roy o el Cerro Torre. También se pueden hacer nuevas rutas de buen nivel en los cerros de la zona. Neil Kauffman y Jim Toman hicieron una ruta más: "Re Puesto"







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Las primeras horas del 2011 trajeron un cambio de tiempo al macizo del Fitz Roy de la Patagonia de Argentina. Dos días de alta presión, vientos suaves y temperaturas extremadamente cálidas envió a todos los escaladores en El Chaltén a las montañas. Como de costumbre, Jim Toman y yo teníamos muchas ideas de adónde ir a escalar.

Caminando para intentar el Cerro Pier Giorgio en una ventana de buen tiempo anterior.
Foto cortesía de Neil Kauffman.
Click para agrandarlas.

Nos entusiasmaba escalar el Fitz Roy por la arista Afanasieff, sin embargo un pronóstico de tiempo inseguro y los rumores de al menos tres otros equipos pensando en la misma vía, nos impulsó a buscar un nuevo terreno. Y fuimos recomensados en el Cerro Pollone, un pico gigante de dos cumbres al oeste del Fitz Roy.

Nos despertamos de una corta siesta en el campamento base de Piedra Negra con los altavoces encendidos y Fruitgrans, ¡desayuno para campeones alpinos! Recogimos nuestro equipo que habíamos dejado en Paso Cuadrado y descendimos con linternas por el glaciar norte del Fitz Roy. Las estrellas estaban apagadas y una luna plateada iluminaba el terreno retorcido de un profundo paisaje en pleno proceso de cambio. Buscamos nuestro camino a través del hielo y roca mezclados y nuestro objetivo masivo comenzó a distinguirse en la madrugada.

Cerro Pollone. La línea marcada es "Re Puesto".

El primer contrafuerte rocoso está amenazado por ambos lados por intimidantes seracs colgantes y nuestra línea fue tejida a través de la zona de peligro… ¡más o menos! Mi bloque como guía comenzó con una grieta húmeda con musgo que me hizo maldecir y quedar un poco asustado. El segundo largo tenía una grieta de granito arenoso y una chimenea física que se sentía de grado muy alto con nuestras mochilas “alpinas”, portando un equipo para hielo completo, armados hasta los dientes para lo que encontráramos.

Cerro Pier Giorgio a la izquierda, Cerro Pollone en el centro y Aguja Pollone a la derecha.

¡El tercer largo fue una belleza! De esas grietas de ensueño que se convierten en realidad; ¡estábamos en Patagonia haciendo una nueva ruta! En el cuarto largo encontramos más roca de calidad y una expuesta travesía de 10 metros. Los largos 5 y 6 fueron sobre terreno un poco suelto y arenoso, pero nos dejó en un campo de nieve donde cambiamos a botas, crampones y herramientas para escalar en simulsolo 200 metros de terreno moderado.

Jim bajo "Re Puesto".

En este punto habíamos alcanzado la arista superior, eran aproximadamente las 11 de la mañana y nuestra moral estaba muy alta. Pasé el rack a Jim y punteó por un terreno mixto delicado, el largo 7. La arista aquí es increíble. De nuestro lado, roca y nieve escarpados; del otro lado, la montaña caía cientos de metros hasta otro glaciar, totalmente desplomado. Después de escalar un poco, nos detuvimos a fundir nieve y comer algo de azúcar. Nuestros cuerpos se sentían agotados por el duro esfuerzo en el intenso sol del sur, la poco agua y comida y la tensión nerviosa. Encontramos poca agua en toda la ruta y esperábamos poder hidratarnos con ella.

Granito excelennte en el largo 4.

Los dos siguienteslargos fueron los más difíciles de la ruta. Después de una bella grieta para dedos y manos, la pared se volvía lisa ¿Opciones? Perforar la pared. Sí. Por la cabeza nos pasaron sentimientos de duda y desastre, pero tienes que mantenerte firme en estos momentos. Jim puso una protección e hizo un péndulo a la izquierda a otro sistema de grietas. El siguiente sistema estaba húmero y arenoso que se convirtió en A1 y probablemente sería 5.11 en libre. Una vez más me sentía incómodo en esta reunión. Mi única salvación fue beber las últimas gotas de mi Dromedario MSR y saborear una deliciosa Ricola.

Neil Kauffman en el largo 6. Al fondo, el Fitz Roy.

Encontramos más nieve y la derretimos de nuevo para animarnos. El siguiente largo fue estimulante, con una travesía por debajo de la cresta en una grieta expuesta y escalada exterior 5.10, culminada por un extenuante offwidth que casi me hizo vomitar. En el largo 11 hicimos artificial de nuevo justo por encima de la reunión, principalmente debido a la extrema fatiga. El terreno cedió un poco y entonces una placa memorable fue el obstáculo final hacia la cumbre.

Nos pusimos de pie justo por debajo del punto más alto de una cumbre totalmente inescalada. “Mira esto, Jimmy: fue una escalada difícil y esto es lo que has obtenido: ¡un primer ascenso!”

Arriba, en el campo de nieve. Se sigue viendo al fondo el Fitz Roy.

Eran alrededor de las ocho pm y la luz comenzaba a ser realmente mágica. Las vistas eran surrealistas y el momento más aún. Hacia el oeste, el Fitz Roy en todo su esplendor; un poco al sur, Las Torres, con el Cerro Torre dominando totalmente la escena. Podíamos ver el castillo del Torre Murallón hacia el sur por el campo de hielo. Extensiones vastas de hielo azul y blanco, montañas de roca oscura y vientos glaciales que giraban hacia el olvido. Al norte, los bosques de haya verde intenso, los lagos de azul profundo y las pampas secas de Argentina, rabiaban contra la fría desolación del Hielo Continental.

Superando la arista superior después del campo de nieve.

Era ya tarde y definitivamente era tiempo de bajar de la montaña. Hicimos tres rapeles con doble cuerda por la cara este y encontramos un buen vivac protegido donde pasar la noche. La oscuridad había hecho el resto del descenso muy peligroso sin conocer el camino. Jim y yo nos metimos en su saco de vivac para una persona y ahí pasamos la noche.

El amanecer llegó y poco a poco regresamos a la conciencia, nos movíamos con cautela y nos sentíamos rígidos. Sentí queno podríacomerotrotrozo deazúcar, miestómagose revolvíay sentía lacabezadestrozada. Todoparecíaindicar que el esfuerzo había sido demasiado ynossentíamosde mal humore irritables. Eldescensoestuvo muy bien yunos rapeles fáciles más y desescaladas ennievenos llevaron de regreso a la base de lamontaña.

Terreno mixto en el largo 7.

El resto del domingo 2 de enero del 2011, lo gastamos en ir de un lado al otro del glaciar radio-activo, rumiando sobre los bifes, reaplicando protector solar SPF 110 mientras nuestros cerebros se freían al sol. La caminata de regreso hasta Paso Cuadrado fue borrosa y cansada.

Cuando alcanzamos la tienda en Piedra Negra, Jim estaba brutalizado, yo estaba vacío y ambos estábamos sentíamos por completo la ruta y el regreso. Ese estado de ánimo es muy raro. Mientras bebíamos agua y hacíamos sopa, podía cerrar mis ojos e inmediatamente comenzar a soñar vívidamente. No había ningún espacio entre “despierto” y estar dormido.

Travesía en una arista aguda.

Después de unas pocas horas de esto, empacamos y caminamos hacia abajo. Encontramos nuestras bebidas de Energía de Velocidad Ilimitada y cerveza Quilmes estratégicamente colocadas en el camino. No estoy seguro de haber podido hacer todo el camino sin estas bebidas para recargar la máquina.

Datos técnicosRe Puesto!V 800m 5.10 A1Primer ascenso al Cerro Pollone EsteEnero 1-2 2011Neil Kauffman y Jim Toman

El largo final, sobre la placa.

Detrás de mí, la cumbre oeste del Cerro Pollone y el Hielo Continental.

¡Cumbre!

Jim en el inicio del primer rapel.

Rapeleando el Cerro Pollone.

Ver mapa más grande


Fuente
Planet Kauffman



 



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