follow me
Montañismo y Exploración
Manos biónicas: el primer paso

Cirugías recientes han permitido a dos pacientes que tenían una mano sin movimientos, puedan tener manos biónicas. ¿Una nueva mano? Para ellos sí, aunque aún sean imperfectas.







  • SumoMe

Un día, mi primer compañero de escalada llegó a la pared con esta pregunta: “¿Con qué sentido podrías dejar de escalar? ¿La vista?” La discusión se prolongó por un par de semanas. Muchos años después, Erick Weihenmayer llegaba a la cumbre del Everest y escalaba como puntero rutas de 5.11. No, definitivamente no era la vista el obstáculo. ¿Una mano? Aaron Ralston se cortó una mano para sobrevivir y siguió escalando. Pero si bien Erick tenía la limitante desde niño, para Aron es reciente. ¿Tendría alguna posibilidad de mejorar?

El año pasado, un hombre de nacionalidad suiza con 24 años de edad, cuyo nombre se da a conocer como Patrick, fue la primera persona que eligió la amputación electiva, es decir: decidió que le amputaran la mano para que le pusieran una biónica. Había tenido un accidente en el trabajo y perdió la movilidad de la mano. De ahí su decisión, que pasó primero por una amplia discusión con cirujanos y un teólogo.

La reacción de Patrick fue: “¡Dios mío, tengo una nueva mano!”Por supuesto, no puede tener aún los movimientos finos que tiene una mano común, pero le permite hacer movimientos simples: cerrar una botella con tapa de rosca y amarrarse los zapatos, pero ambas eran tareas que no podía hacer o en las que tardaba mucho tiempo.

Este año, otro paciente eligió esa misma alternativa: Milorad sufrió un accidente de motocicleta hace 10 años y pese a las diversas cirugías, su mano no recuperaba su funcionalidad. Le amputaron el brazo y después de algunas semanas le adaptaron la mano biónica.

La mano no es la continuación del brazo, sino una prótesis que funciona a través de los impulsos nerviosos que se dirigen hacia la mano desde el brazo o antebrazo. Una labor muy fina de neurocirugía. Puede ser que pronto aparezcan más pacientes queriendo tener la misma oportunidad que otorga la cirugía hecha por el doctor Oskar Aszmann, quien prefiere llamarlo “reconstrucción biónica”.

Por supuesto, estamos aún lejos de ver algo que iguale a una mano, pero lo que hace 10 años se consideraba ciencia ficción es ahora una realidad. Sorprendente. ¿Llegaremos a ver manos biónicas escalar grados ahora imposibles? Quizá esta generación no, pero quién sabe. Quizá sea una oportunidad más para Aron Ralston y tal vez sea un paso hacia darle visión a un ciego que escale. No lo sabemos, pero ya podemos soñar porque lo que antes era fantasía, es ahora palpable.

A mí me da gusto vivir esta época, con todos sus altos y sus bajos y porque el refrán de que “los tiempos antiguos eran mejores” ha quedado enmudecido.



 



Suscríbete al Boletín

Google + Facebook Twitter RSS

 

Montañismo y Exploración © 1998-2018. Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con SIPER
Diseño por DaSoluciones.com©