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Montañismo y Exploración
Línea Directa: el alpinismo original de nuevo empieza
12 noviembre 2013

De entre tanta gente que se dedica a hacer “más de lo mismo”, siempre es un placer hallar gente que se separa de la senda tan hollada por todos. Es el caso del grupo Línea Directa, quien llamó poderosamente la atención al hacer el primer ascenso mexicano a la Cassin Ridge, en el McKinley. Sin embargo, esa ruta era sólo la punta de un iceberg que había que descubrir platicando con sus fundadores.







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MyE: Entiendo hacia dónde van. Un proyecto ambicioso. Entonces crearon “Línea Directa como escuela”, ¿cierto?

PC: Sí, aunque en principio el nombre era “La línea perfecta” y era sólo para la expedición. Nos gustaba ese nombre porque describía a la Cassin. Pero el nombre sólo le duró el primer intento. Al segundo ya se llamaba “Línea Directa” y cuando regresamos le pusimos el nombre a el grupo que queríamos formar.

MyE: ¿Cómo es que la gente podía pertenecer a la Línea Directa?

PC: Sólo se puede ingresar por invitación directa. Me explico: no queremos mucha gente, queremos calidad, y para eso necesitamos que cada persona que entre tenga el objetivo bien claro de lo que queremos lograr y un nivel de compromiso muy elevado. Si les íbamos a enseñar lo que sabíamos, queríamos que se comprometieran entre otras cosas a un nivel elevado de dificultad, a nuevos proyectos y a elegir y a enseñar a la siguiente generación. Pero sobre todo, queríamos escalar entre amigos, sentir esa camaradería que te da la montaña y compartir la cuerda con alguien. Ya había vivido en el Shisha Pangma la otra vertiente y no me había gustado nada.

MyE: Entonces, ¿ustedes no son los instructores?

PC: Lo fuimos sólo para la primera generación, por decirlo así. Nosotros invitamos a los que vimos que tenían más potencial, les hablamos del proyecto y se unieron. Esa primera generación fueron Daniel Araiza, José Vega, Santiago Jaimes y Eduardo Ibáñez. Los dos primeros tenían 18 años, los otros tenían apenas 16. Escalamos juntos y aprendimos juntos. Línea Directa es un grupo sin fines de lucro. Lo que queremos es más formar gente que nos impulse con más ideas, con nuevos retos. Hay tantas montañas y tanto que hacer que no acabaríamos.

MyE: ¿Entonces los instructores de una generación son los maestros de la siguiente?

PC: Sí, eso nos deja el campo libre para que podamos dedicarnos a hacer montañismo en lugar de convertirnos en profesores de tiempo completo. Por eso no somos escuela como tal. Somos un grupo de formación.

MyE: Interesante, pero regresemos al tema. Me estabas contando cómo llegaron a la Cassin y nos quedamos en que regresaron en el 2007 y crearon su grupo.

DW: A nuestro regreso decidimos no intentar la Cassin hasta estar técnica y físicamente preparados. En el 2008 fuimos de nuevo a Perú e intentamos el Chacraraju Este (sólo hicimos tres cuartas partes). Daniel y José subieron la cara oeste del Tocllaraju, todo el grupo ascendió el Alpamayo por la directa francesa y Diego aún se dio el lujo de repetir esta ruta dos días después en solitario, con el apoyo de todos desde el campamento alto por radio.

MyE: Iban rápido. ¿Qué hicieron en 2009?

DW: Nada. O casi nada. En realidad vino una etapa de pensar las cosas de diferente manera. Diego y yo éramos estudiantes pero terminamos la carrera y había que pensar en ganarse la vida y entrar al mundo laboral de verdad, además de ser montañistas. En ese momento, de manera inesperada, recibimos de parte del capitán Vital Alsar, uno de los navegantes más interesantes de la historia, una invitación para formar parte de su proyecto más reciente. Entonces participamos en él de lleno, desde la construcción del trimarán Zamná hasta recorrer los 25,000 kilómetros que nos llevarían de México a Grecia y de regreso.

MyE: Un viaje en velero te cambia la perspectiva de la vida. ¿Cuánto tiempo duró el viaje?

DW: Fueron nueve meses de ser amigos, compañeros, hermanos. Teníamos que timonear y hacer las labores de los marineros y aprendimos muchísimo. Este proyecto fue un parteaguas en nuestra vida, gracias a él regresamos con más entusiasmo y determinación que nunca para hacer realidad nuestros sueños de montaña junto con la Línea Directa. Así que en 2010 fuimos a escalar cascadas de hielo en Colorado. Evitamos Perú porque ahí no hay hielo sino una nieve muy dura y si queríamos ir a Alaska de nuevo, deberíamos estar preparados para el hielo duro y saber movernos con agilidad en él.

MyE: ¿Qué tal se sintieron?

DW: Estupendamente. El entrenamiento en gimnasio nos abrió las puertas a poder hacer niveles de dificultad más altos. Y con eso fuimos en 2011 a Perú: el Chacraraju Este, la Esfinge, la pared Este del Vallunaraju, el Huandoy (que sólo fue un intento). Al año siguiente Daniel Araiza y Carlos Petersen subieron la West Rib en estilo alpino en sólo 36 horas y junto con los demás integrantes regresaron a Colorado y alcanzaron grados de dificultad de hasta M8 y WI5. Estábamos todos muy contentos y eso nos motivó más aún y platicamos de ir a la Cassin este año. Por cierto, Carlos se había unido al grupo en 2010.

MyE: Y el resultado fue que la pudieron subir…

PC: Sí, de verdad no tienes idea de lo felices que estamos, y eso que ya pasaron varios meses de que llegamos a la cumbre. Ahora Diego está como guía de montaña en Perú y dice que ya está cansado. Imagínate: Diego es fuertísimo pero ya tiene tres meses de estar en la montaña.

MyE: ¿Y ahora que ya escalaron la Cassin?

PC: Pues hay muchas más cosas que hacer y no sólo por Diego y por mí. Javier Torres se integró al proyecto en 2012 y en estos momentos el resto de los miembros de Línea Directa están en los Alpes escalando dificultad. La Frendo, por ejemplo, la hizo Daniel Araiza en solitario. Es una ruta D+ de 1,200 metros. También escalaron el espolón Tournier (MD+, 1000m) en Les Droites, el Pilar Gervasutti (MD+, 1000m), Elixir de Astaroth en el Grand Capuccin (450m, ED+, 5.12a/A1), entre otras.

MyE: Entonces Línea Directa ya tiene no sólo varias generaciones sino bastantes más logros de los que sólo la Arista Cassin representa.

PC: Muchos más. Y nos da gusto. Compartimos los logros con todos porque somos amigos, eso tan importante que se olvida mucho cuando se va a la montaña.

MyE: ¿Qué errores han cometido a lo largo de la vida de Línea Directa?

PC: Creo que el principal fue quedarnos encerrados en nuestro pequeño mundo de montañade provincia y no acercarnos a la gente que sabe. Nos hubiéramos ahorrado mucho tiempo. Las nuevas generaciones de Línea Directa llegaron con una mentalidad un poco más dirigida hacia las redes sociales, con Twitter, con Facebook con publicaciones, con videos. Por ejemplo, Diego y yo nunca habíamos hecho un video y el de la Cassin fue el primero que hicimos.

MyE: Pues parece que el rumbo lo llevan bien. Felicidades. ¿Cuáles son los siguientes retos?

PC: Preferimos no hablar de planes futuros sino hasta que los hayamos hecho. Para nosotros es mejor. No queremos hacer tanto escándalo como lo hacen todos los medios con alguien que va a una montaña de dificultad media. No es esa nuestra meta.

DW: Nosotros queremos hacer alpinismo como el que hizo Walter Bonatti y queremos que los libros de cabecera de cada uno de los miembros sean libros como los que escribió él, no el que escriba alguien que fue el primero de tal nación en hacer las Siete Cimas. Eso lo respetamos pero no tiene cabida con nosotros.

MyE: Si yo fuera una persona interesada en ingresar y aprender con Línea Directa, ¿cuáles son los requisitos que me pedirían?

PC: En esencia, que te tienes que comprometer. De entrada, no vas a ganar dinero como instructor, así que tu compromiso debe ser capacitarte y después capacitar a la siguiente generación. Ese compromiso es contigo mismo y las salidas no empiezan con un nivel cero. Para eso están otras escuelas. Elegimos a los mejores de los que hemos visto aunque ya nos han llegado muchas peticiones para pertenecer. Un problema para dar cabida a todos es que estamos en la ciudad de Guadalajara y bueno, es más fácil para los que están aquí que para la gente del DF o Puebla, por ejemplo. Fuera de eso, no hay más.

MyE: Pedro, Diego: muchas gracias por su tiempo. La verdad es que están haciendo un gran esfuerzo y espero que pronto haya, como dijeron, no sólo dos sino veinte o cien o más que puedan escalar la Arista Cassin.

Ambos: Gracias a ti, Carlos. Y ojalá que sí, que seamos más, pero sobre todo, amigos. Porque de nada sirve hacer rutas difíciles si no lo haces con un amigo.

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