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Montañismo y Exploración
TURISTAS, VIAJEROS Y NÓMADAS
1 abril 2002

La gente va más seguido de viaje pero ¿cómo diferenciar a un turista de un viajero? Andrés Hurtado García, montañista colombiano, expone sus ideas al respecto.







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A los que han caminado y siguen caminando conmigo.


Tres hombres bajaron al mar y gozaron de las playas y de las olas. El primero buscó la multitud y allí plantó su parasol, con música a todo volumen, la botella de licor y los bronceadores. El segundo se fue caminando por la playa mirando las conchas y observando los pájaros. El tercero se alejó y sentado en un acantilado sentía la brisa estrellarse contra su cuerpo y observaba el mar.

El primero es un turista, el segundo quizás un viajero y el tercero es el nómada.

A medida que la técnica avanza y las conquistas laborales permiten al hombre más tiempo libre, el turismo se incrementa y los gobiernos y sociedades buscan mecanismos para sacarle más provecho social y económico.

Nómadas, monjes y santones que iban a los bosques en busca de la "unidad" los ha habido siempre. Bhramaputra Rawalpindi fue uno de ellos. Era un monje hindú que en el siglo VIII marchaba a los bosques y allí vivía en armonía con la naturaleza. Ellos se buscaban a sí mismos, emprendían viajes hacia el interior.

Luego surgieron los viajeros. Marco Polo los representa. Hacen largos viajes con propósitos definidos, políticos, culturales, científicos, religiosos...

A principios del siglo antepasado los ingleses de la soberbia Albión se dignaban a "bajar" a Europa y allí hacían un tour por los salvajes Alpes, guiados por los lugareños con los que se mezclaban apenas lo indispensable. De estos tours surgió el tourisme que es hoy la industria sin chimeneas (dicen, que porque no contamina, según siguen diciendo candorosamente) y que es sostén de la economía de países prósperos como España e islas lejanas.

El turista y el viajero a veces comparten aficiones: visita a museos, asistencia a conciertos y actos culturales. El viajero y el nómada muy a menudo hallan puntos en común. Pero el nómada y el turista son irreductibles, prefieren ignorarse y a veces se manifiestan recíprocas compasiones. He aquí una atrevida aproximación a los tres mundos, aproximación con total validez de las generalizaciones y cuyo parecido con la realidad no es mera coincidencia.






































































































































 
Turistas


Viajeros


Nómadas

Propósito Descansar Descansar con meta precisa: cultural,
científica, humanitaria.
Encontrarse a sí mismos.
Cada cuánto Ojalá se pudiera cada
mes.
Ojalá pudiera integrarse al trabajo
o a la profesión.
Puede llegar a convertirse en una
opción de vida.
Finanzas Ahorros, endeudamiento, lo que sea.
Ojalá en dólares.
Plan serio de financiamiento. Dinero? El indispensable, se necesita
poco.
Equipaje Maletas repletas: ropa, tangas, bronceadores,
grabadoras, tarjetas de crédito, cámaras fotográficas rápidas, etc,
etc. Licor, gaseosas, revistas, se compran "in situ".
Guías, libros, libreta
de apuntes, mapas y buena cámara fotográfica.
Morral y sobre todo un
par de pies; por nada del mundo olvidan llevarlos.
Mecánica Acostarse tarde, levantarse tarde.
Todo tarde. Día de playa: no es indispensable bañarse en el mar, basta
con exhibirse en tanga, broncearse mucho y comer desordenadamente.
Noche: discotecas, tabernas etc.
Organizar el horario
para lograr las metas propuestas.
De día caminar y mirar
nubes. De noche: mirar las estrellas.
Alojamiento Hoteles: los de moda y los más confortables
de acuerdo con el financiamiento (ver numeral 3).
Discretos y funcionales.
El hotel es un medio, no un fin.
Carpa o al aire libre, que no es hotel
de cinco estrellas sino de todas las estrellas.
El tiempo, ¿qué? Matar el tiempo. Aprovechar el tiempo. Luchar contra el tiempo.
Clima La lluvia y el frío lo
dañan todo.
Incluso la lluvia es
hermosa.
"Cuando llueve guarécete bajo la nube"
(Kerouac).
¿Dónde ir? Lugares de moda, donde sea. (Véase
de nuevo el numeral 3). Miami, la ciudad más bella de Colombia.
Donde se encuentre lo
que se busca.
No importa, lo importante
es que sea lejos de "todo".
Compañía Con amigos o familiares.
Muchas veces sin la esposa. Solo? Nunca. "Decir de alguien que
es asocial es poco más o menos decir que está dotado
de gran inteligencia". (Schopenhauer)
Con uno o dos amigos
interesados en el mismo tema.
"Si quieres viajar hacia las
estrellas, no busques compañía" (Heine). Pero de
pronto aparece otro loco que está en la misma onda.
Medio ambiente Ruido por miles de decibelios,
basura por toneladas. Ríos, mares y lagunas están hechos
para arrojarles plásticos, botellas, huesos. (paseos de olla).
No dejan basura. "Lo
verdaderamente importante ocurre en silencio" (Nietszche).
Recogen la que encuentran. "Dejadme
sentir la inmensa música de las cosas" (Teilard de Chardin).
¿Cómo dejan los lugares?
Como para no querer regresar a ellos. Mejor que los encontraron. Los llevan en su corazón.
¿Qué les estorba? Todo lo de los nómadas. Lo que perjudique sus
planes.
Todo lo de los turistas.
Leit Motiv "Comamos y bebamos
que mañana moriremos" (La Biblia).
"Perder el tiempo es maltratar
la eternidad" (Henry David Thoreau).
"Siéntate
al sol, abdica y sé rey de ti mismo" (Un poeta).
En definitiva Quieren lo que buscan. Buscan lo que quieren. Se buscan a sí mismos.
¿Qué traen? Chucherías, camisetas,
souvenires, fotos desenfocadas, electrodomésticos, exceso de
peso corporal y de equipajes.
Libros, buena música. Según
el caso, piedras, documentos, instrumentos de trabajo, piezas de colección,
buenas fotografías...
En todo caso, nada exterior.
Muchas veces traen resfriados.
¿Cómo regresan? Cansados Satisfechos Casi realizados
Relatos Un mes contando y exagerando Compartiendo con los amigos. Tal vez
escriban artículos o informes.
¿Para qué, si nadie
los entiende? Meditando lo vivido.
Beneficio personal íntimo Ninguno. Grande Todos
Beneficios económicos y sociales Todos. El turismo es
fuente de riqueza y progreso. Ojalá hubiera millones de turistas,
sobre todo extranjeros ricos. No nos gustan, ni sirven los turistas
de morral y de mochila. Esos tacaños no gastan nada.
Algunos. Muchas veces
de estos viajes se derivan beneficios culturales y científicos
para el país. Ojalá aumenten los viajeros.
Ninguno. Repito en voz alta: ninguno.
Pueden destruir el "sistema establecido". Deberían
aumentarles las penas, decretarles extinción de dominio, extraditarlos.
No sirven, estorban. No me gustan. Todas las anteriores.


Quizás los nómadas busquen desesperadamente encontrarse y conocerse a si mismos, máxima ambición de la sabiduría. Pero me gustaría verlos en la encrucijada de seguir viviendo, o tratar de seguir encontrándose a si mismos.

Yo soy rabioso nómada. Sin embargo, no muerdo a nadie. Quizás ladre, no más. En una ocasión excursionábamos por la Sierra de la Macarena. Llevábamos morral, por supuesto. No siempre llevamos la cabeza, pero siempre los pies. Ellos si llevan. La otra... solo sirve para discutir y elucubrar. Marchábamos en silencio; siempre lo hacemos así. De pronto se oyó: "Manos arriba!". Todo se sucedió muy rápidamente. Wilfredo Garzón solo levantaba una mano. "¡HP... que levantes las manos!". "Cómo hago si me caigo?". Contestó Wilfredo que pasaba un riachuelo agarrado de unas ramas. Carlos Alberto Camargo no sólo levantaba las manos sino que del susto parecía colgado de un árbol. Yo sólo atiné a decir: "No disparen que somos turistas". Al rato, los hombres armados se convencieron que éramos turistas. Y salvamos la vida.

Turismo, ¡te debo la vida! No importa que no me encuentre a mí mismo.


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