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Montañismo y Exploración
Parinacota y Sajama
9 marzo 2014

Tanto había oído de los fuertes vientos invernales que azotan la región andina del Parque Nacional Boliviano del Sajama, en la cordillera Occidental, que decidí plantearme el objetivo de ascender al nevado más alto de Bolivia. El Sajama (del aymará …







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Tanto había oído de los fuertes vientos invernales que azotan la región andina del Parque Nacional Boliviano del Sajama, en la cordillera Occidental, que decidí plantearme el objetivo de ascender al nevado más alto de Bolivia. El Sajama (del aymará “Chak jjaña”, que significa oeste), es un estratovolcán extinto que se erige como un gigante aislado de otros picos, ubicado en la provincia de Caraguara de Carangas en el Departamento de Oruro, en la frontera con Chile.

Durante mis vacaciones de verano de 2013, viajé a La Paz, Bolivia, a una altitud de cuatro mil metros. Dos días a esa altitud (3,650 metros) me ayudaron a aclimatar mejor, comprar provisiones a contratar los servicios necesarios.

Un día salí temprano de La Paz y en la terminal de buses tomé el trayecto La Paz–Arica. Me habían comentado que para evitar sorpresas desagradables era importante avisar al conductor que la bajada la haría en el entronque al pueblo de Sajama. De ahí, una camioneta 4X4 me llevaría a la oficina del parque ahorrándome 12 km de caminata. Para la 13:00 ya estaba pagando el ingreso al parque.

Negocié con el conductor de la camioneta para que me llevara al campamento base de los Payachatas (dos nevados de más de seis mil, a 20 km). Al suroeste del Nevado Sajama. Había pensado que si ascendía primero estos dos, estaría mejor para lograr mi objetivo. Me alegré de haber hecho el trayecto en camioneta porque el viaje de la oficina al lugar donde iniciaría a caminar llevó cerca de dos horas. Era una plazuela donde el camino sencillamente terminaba. Alrededor de los 4,800 metros.

Caminé al oeste por un arenal de ceniza volcánica muy oscura y tras 30 minutos llegué al campamento base, a 5,050 metros. En el sitio se está construyendo un albergue de montaña y de él saldrán los montañistas rumbo a los Payachatas, Parinacota (6,332) y Pomerape (6,282). Ubiqué mi campamento pegado a un murete para cubrirme del viento. Ahí decidí que subiría primero al Parinacota.

Salí al día siguiente a las cinco de la mañana. Como la montaña tiene forma cónica, se facilita el ascenso por varias rutas. La normal es la cara noroeste, saltando por el collado que la une con el nevado Pomerape. Las condiciones de las nevadas previas eran óptimas, así que me animé a subir por la cara oeste, más directa y además me protegería de los fuertes vientos que venían desde Chile. Las desventajas son que tiene mayor inclinación, hay que librar unos farallones rocosos y tiene mucha roca suelta.

Cuando estaba ahí, comprendí que mi decisión no había sido la más acertada. En realidad, había interpretado mal lo que veía. La nieve no estaba compacta y el terreno era muy inestable. Pero había avanzado mucho para entonces ya había amanecido y era mejor continuar. Traté de montarme en algunos filos que me ayudarían a avanzar por terreno más sólido y, más arriba, a los farallones rocosos. Más arriba había cascadas de hielo y poco más adelante comenzaba el glaciar.

Para entonces estaba algo cansado. Comencé a ascender en zigzag y pude progresar más rápido pero cuando me faltaban unos 300 metros para la cumbre, el glaciar se cubrió por nubes y comenzó a nevar. Poco después, el viento blanco me envolvía y había poca visibilidad pero continué y casi al salir a la cumbre, comenzó a despejarse, aunque el viento seguía.

Habían pasado siete horas desde que salí del campo y era un regalo ver el borde del cráter. Me acomodé en la cima y tomé varias fotos, El viento no me dejó izar mi bandera. Caminé por el cráter en la parte chilena y después, a regresar. El descenso me tomó dos horas y media y una vez en el campamento decidí que no intentaría el Pomerape porque venía mal tiempo y mi prioridad era el Sajama.

El día siguiente me despertó en la casa de una familia del lugar. Había nevado. Regresé cuatro días después, descansado, con buen tiempo y tras haber visitado el Salar de Uyuni. En las afueras del  pueblo hay una desviación para llegar a la base del Sajama, es un camino que va hacia la derecha hasta llegar a un bosque de queñua y termina en un paraje arenoso al pie de una cabaña. Como el todo en el país tiene poco costo, contraté a un arriero que llevó mi equipo hasta el campo base. A los habitantes no les cae mal el poco dinero que dejamos los visitantes en la temporada de ascensos.

A 4,700 instalé mi tienda, junto a otras más. El guía boliviano Eduardo Unzueta Landívar llevaba un grupo europeo y me comenta que el mal tiempo pasado hizo desistir a varios grupos. Un día después, mi porteador y yo llegamos al campo base (5,700), sobre la cresta noroeste de la montaña. Un lugar inclinado y castigado por el viento. Habíamos caminado cuatro horas por ese camino arenoso para subir una loma tras otra. Volvía a soplar el viento y me resguardé en mi tienda.

A la una de la mañana el viento aún movía la tienda y sólo desperté por el ruido que hacían los otros grupos que salían a la cumbre. Seguí su huella y luego subí por la cresta. Rebasé grupo tras grupo hasta llegar a ser el primero. Delante de mí tenía una rampa de unos 50 grados de inclinación: piolet, puntas frontales… Es la parte más delicada del ascenso. Sin un compañero, cualquier descuido me haría caer mil metros hasta la base de la pared norte. La pared desembocó en un collado a seis mil metros. La misma cautela al flanquear la montaña y saltar rocas. Sólo un par de pasos y luego, una pendiente fácil que lleva a la cima.

El glaciar parece interminable hasta alcanzar en la cima. Solo en el techo de Bolivia (6,542). El descenso es fácil, menos en esa pendiente aguda. Ahí Eduardo me ofrece un seguro que acepto. Es grato saber que hay un guía que no se olvida del compañerismo andinista. Adelante habría un una buena comida, regresar a La Paz y un baño caliente. Todo ha ido bien en este viaje y pude ascender el Sajama y el Parinacota.



 



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