follow me
Montañismo y Exploración
Ideario 346

El verdadero montañero es el hombre que intenta nuevas ascensiones. No importa que tenga éxito o que fracase, encuentra su goce en la fantasía o en el juego de la lucha.

Albert Frederick Mummery







  • SumoMe

Escalar un ochomil en invierno es todavía uno de esos impulsos inexplicables que hace que el  hombre se ponga en acción, que lo llevan a liberarse voluntariamente de todo lo demás, incluso de la seguridad primaria y el tiempo, para realizar un sueño lo que le hace tan jodidamente vivo, emocionado, un completo protagonista de su propia existencia.

Simone Moro

El alpinista es quién conduce su cuerpo allá dónde un día sus ojos lo soñaron.

Gaston Rébuffat

El verdadero montañero es el hombre que intenta nuevas ascensiones. No importa que tenga éxito o que fracase, encuentra su goce en la fantasía o en el juego de la lucha.

Albert Frederick Mummery

Es imposible saber hacia dónde soplará el viento mañana, en cuál de sus torbellinos te encontrarás.

Kurt Diemberger

El camino hacia la cima es, como la marcha hacia uno mismo, una ruta en solitario.

Alessandro Gogna

Las montañas se suben dos veces. Una con el piolet y otra con la pluma.

Kurt Diemberger

Un paisaje se conquista con la suela del zapato, no con las ruedas del automóvil.

William Faulkner

Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha.

Víctor Hugo

No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.

Robert Louis Stevenson

Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar.

Nelson Mandela

La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible.

Arthur C. Clarke

No me importan los ídolos deportivos, no me importan los Beatles, me importan los exploradores.

James Cameron

Uno de los problemas más vidriosos que se presentan en una expedición es la dificultad de preservar la armonía entre sus miembros. En la época sentimental de antes de la primera guerra europea, dominaba la tendencia a silenciar este desagradable factor, o a aludirlo sólo de paso en los relatos de las expediciones, para no estropear el romanticismo del conjunto. Pero lo que ha trascendido al exterior de la historia interna de las grandes expediciones que ya se han hecho clásicas, es bastante para demostrar que adolecieron tanto o más que nosotros de esta peculiar manifestación de la fragilidad humana. Hoy la existencia del problema es ampliamente admitida, aunque no por todo el mundo.

Eric Shipton



 



Suscríbete al Boletín

Google + Facebook Twitter RSS

 

Montañismo y Exploración © 1998-2018. Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con SIPER
Diseño por DaSoluciones.com©