follow me
Montañismo y Exploración
Al sur del corazón

Un ejército de parias destinados a morir cruza la morada de Alá, ahí donde sólo él puede habitar. Su misión es ser un distractor para que un ejército bien formado ataque a sus enemigos y gane lo que tenga que ganar. Pero la historia cambia cuando sobreviven al desierto y se convierten en el verdadero ejército.







  • SumoMe

Hans Ruesch. Al sur del corazón. Random House Mondadori. 2011. 352 páginas. ISBN: 978-84-9989-069-2

 

Porque nadie puede vivir solamente del odio. Cuanto más seco es el desierto, más alegres son los oasis; cuánto más brillante el sol, más oscura la sombra.


Las luchas tribales entre los árabes, o al menos entre dos grupos de ellos, que son enemigos por sus diferentes percepciones de lo que son y pueden ser los árabes, son el punto crítico de esta novela de Hans Ruesch que también ha sido titulada País de las sombras cortas (como contraparte de su obra más conocida País de las sombras largas) y Oro negro. Uno de ellos, Nesib, busca aliarse a los extranjeros infieles y obtener los mayores beneficios. El otro, se rehúsa a ello. Esto poco tendría de importancia de no desarrollarse en la época en que se descubrió petróleo en el desierto del cual son los propietarios, si es que alguien puede poseer esa tierra árida donde nada puede crecer.

Nesib ha tomado bajo su “protección” a los dos hijos de Salmahnieh, una custodia que ya ha durado años y que Nesib trata de perpetuar casando a Auda (el menor) con su hija. El día de la boda, Auda se entera que su hermano ha tratado de escapar hacia su padre pero fue capturado y ejecutado. A él no le queda otro remedio que casarse, pero el día siguiente escapa con la ayuda de su nueva esposa, con la intención de convencer a su padre de aliarse.

Pero el encuentro con su padre le hace cambiar de opinión.

“—¡Oh padre! ¡Oh baba! ¡Voy errando por el desierto con pies de mantequilla! ¿Por qué no me llevas nuevamente a la sombra? Tú me enseñaste a orar cuando alcancé la altura de una espada; ¡soy tu hijo, no el de Nesib, y a ti te pido que me guíes!”

Y es enviado como líder de una hueste de parias imposible de imaginar: esclavos, prisioneros, enfermos y todos aquellos que no sirvieran para nada pero que pudieran hacer una gran masa que distrajera al ejército de Nesib mientras el principal se formaba en otro lado para atacarlo y vencerlo. Su motivación terminaría siendo una sola: “si los hombres están dispuestos a combatir para ser admitidos en el cielo lo estarán cien veces más para huir del infierno.”

Pero la historia sería otra: fortalecidos a base de hambre y sed, de largas marchas por el desierto, por eliminación por dejar a los más débiles en el desierto, la tropa de Auda se convierte en un verdadero ejército que ha sobrevivido al corazón del desierto, ahí donde sólo Alá habita y nadie más.

“La horda abigarrada con que había salido del Valle de las Lilas había sido fundida por el sol en un solo cuerpo, con un solo espíritu, listo para desafiar a cualquiera, salvo al Todopoderoso, y capaz de cruzar cualquier extensión desolada con un sorbo diario de agua solamente.”

Encuentros y batallas con diferentes grupos los nutre y al final, más de un año después y siguiendo el plan maestro de su padre, sitia la ciudad de Nesib sólo para encontrar que su padre está ahí como huésped y que defenderá a aquel que lo hospeda bajo su techo al estar obligado por la tradición del café. Su padre, tan tradicionalista como el Corán mismo.

Por supuesto, este es sólo el esbozo de la historia y el lector deberá encontrar la riqueza de situaciones que Ruesch presenta y una forma muy suya de narrador. Esta es una novela de gran calidad en argumento y en forma de expresión. Mientras en el País de las sombras largas hizo pensar al lector como un inuit, en Al sur del corazón lo hace pensar como musulmán, con todos los rituales y costumbres que ello implica, comenzando por la forma de expresarse. Este es, quizá, el logro más importante de Ruesch como escritor.

Aunque en principio uno tiende a compararla con Tuareg, de Vázquez-Figueroa, el libro de Ruesch tiene otro objetivo: abarcar el mundo árabe y sus luchas en un tiempo que parece no haber pasado.

El libro fue titulado País de las sombras cortas, para asociarlo al gran éxito de Ruesch País de las sombras largas, pero después se le cambió el nombre a Al sur del Corazón por una frase dentro de la novela: “…una pasión no solo nunca experimentada sino insospechada, que ardía al sur del corazón, estrujando las entrañas como cuando se consume carne podrida…” y que hace referencia a la guerra en que Auda y su ejército se ve metido. Finalmente obtuvo el título de Oro negro, por la película que se hizo en base a esta novela.

Relacionado

Tuareg
Los ojos del tuareg
Tuareg: el guerrero del desierto



 



Suscríbete al Boletín

Google + Facebook Twitter RSS

 

Montañismo y Exploración © 1998-2017. Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con SIPER
Diseño por DaSoluciones.com©