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Montañismo y Exploración
Mordeduras de serpientes
15 noviembre 1999

La mordedura por serpientes venenosas es un accidente potencialmente serio. Puede dar lugar a dolor intenso u otros problemas e incluso la muerte, aunque en casos raros. Sin embargo en Estados Unidos no es tan peligroso como la mayoría cree. Las serpientes rara vez muerden a los humanos y cuando llegan a hacerlo, no suele ser fatal. No hay que dejar que el miedo a las serpientes arruine su excursión.







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Envenenamiento


En el artículo "When a snake strikes" (Emergency Medicine, 1990, 22:21-43.), Russell asevera,

25% de todas las mordeduras por vipéridos no resultan en envenenamiento y otro 15% son triviales, sólo requieren limpieza local y profilaxis para tétanos.

Kurecki y Brownlee reportan que,

Las coralillo no tienen colmillos retráctiles. En vez de eso ellas confían en su colmillos fijos curvados hacia atrás para morder [las serpientes no roen] la carne de sus víctimas. Deben penetrar lo suficiente en la piel para que el veneno sea depositado a lo largo del colmillo y luego en la herida. [Las coralillo tienen los colmillos acanalados. Para que el veneno llegue hasta la víctima es necesario que resbale a todo lo largo del canal desde la glándula de veneno hasta la carne, por eso son tan raros los envenenamientos por ellas]. Este tipo de mecanismo es mucho menos eficaz que el de los crotálidos; consecuentemente, el 50% de las mordeduras de coralillo son inefectivas.

El grado de severidad de la reacción a la mordida depende del grado de envenenamiento [que depende de la persona en sí, de su complexión, peso, salud, del estado como se encontraba la serpiente, la cantidad de veneno inoculado, etc.]. Downey, Omer y Moneim describen un sistema por medio del cual:

Grado
Reacciones
0 No hay envenenamiento; hinchazón y eritrema (enrojecimiento) menor a 2.5 cm alrededor de las marcas de los colmillos
1 Hinchazón y eritrema entre 2.5 y 15 cm, pero sin signos sistémicos
2 Hinchazón y eritrema entre 15 a 40 cm; signos sistémicos moderados.
3 Hinchazón y eritrema mayor de 40 cm con signos sistémicos.
4 Hinchazón y eritrema; signos sistémicos graves, incluyendo shock y coma.

En sus 36 pacientes no hubo mordeduras de grado 0, cinco de grado 1, 27 de grado 2, 3 de grado 3, y ninguna de grado 4. Este estudio sugiere que la mayoría de las víctimas por mordedura de serpiente tendrán una reacción local moderada con signos sistémicos leves. El shock y otras consecuencias que pongan en riesgo la vida son poco probables.

Signos y sntomas

Gold y Wingert describen los signos y síntomas asociados al envenenamiento por mordedura de serpiente;

El pánico es la reacción más común en este tipo de accidentes. Como consecuencia la víctima puede volverse emocionalmente inestable con pensamientos de inminente muerte o , por el contrario, se puede sumergir en un estado de letargo extremo y de abandono. El miedo puede causar síntomas como nausea, vómito, diarrea, mareo, desmayo, taquicardia (bombeo rápido por parte del corazón) y piel pegajosa y fría. Es importante que las reacciones autonómicas (volar o pelear) no sean tomadas erróneamente como signos y síntomas sistémicos resultados de la mordedura. Tales errores pueden llevar a un tratamiento inadecuado. Los signos y síntomas locales de la mayoría de los envenenamientos por crotálidos son la punzada del colmillo, dolor, edema (hinchazón), y eritrema (enrojecimiento), o equimosis (moretón) del lugar de la mordida y tejido adyacente.

Puede haber más de una punción, dependiendo del número de colmillos que tenga la serpiente, la exactitud del ataque y el número de ataques infligidos. Las laceraciones superficiales producidas por los colmillos usualmente no resultan en envenenamiento, ya que el orificio de descarga del veneno se sitúa ligeramente próximo a la punta. Las marcas de los dientes, otras punciones que no sean los colmillos, pueden o no estar presentes.

Puede haber dolor moderado en o alrededor de sitio de la mordedura en el 90% de los envenenamientos por crotálidos. Las excepciones son la cascabel de Mojave y la cascabel moteada las cuales causan poco o nulo dolor.

El dolor, el cual se ha descrito como marcado y ardiente usualmente se desarrolla dentro de los 5 minutos siguientes a la inoculación (inyección) del veneno.

El edema, eritrema o equimosis son característicos del envenenamiento por crotálidos y usualmente ocurre dentro de los primeros 30 minutos de la mordedura, desarrollándose tanto proximal como distalmente a medida que el veneno se expande. Si el edema y el eritrema no se han manifestado dentro de las primeras 8 horas después de la mordedura, es generalmente seguro asumir que el paciente no ha sido envenenado. Frecuentemente hay signos de linfangitis (inflamación del sistema linfático) con tendencia a linfoadenopatía (enfermedad de los nodos linfáticos). Frecuentemente las manifestaciones sistémicas después de la mordida por las serpientes diamantadas del este, del bosque y la del oeste son paratesias periorales extendiéndose a la cara y cuero cabelludo con hormigueo de las puntas de los dedos y la lengua. De acuerdo con Russell los diagnósticos más frecuentes encontrados después de la mordida por cascabeles son quejas sobre un sabor 'menta' a 'caucho' o a 'metal' en la boca además de hormigueo en los labios.

Las fasciculaciones (tics y espasmos) del músculo esquelético en el área mordida, cara, cuello y espalda pueden volverse generalizados.

Russel describe los efectos del envenenamiento por mordedura de serpientes de coral,

Esta mordedura está asociada con un poco de dolor, aunque puede ser menor y transitorio. La hinchazón puede ser ligera o bien no presentarse. La paratesia (sensación anormal) algunas veces se nota al rededor del área mordida y cierta debilidad de la parte afectada puede hacerse evidente después de muchas horas del envenenamieno. El paciente puede quejarse de somnolencia aprehensión y debilidad. Puede desarrollarse la incordinación muscular y la fasciculación (tics y espasmos) muscular y puede observarse temblor en la lengua. Pueden desarrollarse la salivación excesiva y las dificultades al deglutir o hablar tanto como trastornos visuales, así como agotamiento y falla respiratoria, un tipo de parálisis cerebral, convulsiones y shock.

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